26 febrero 2010

Fito & Fitipaldis: un blanco fácil

fito y fitipaldis

Una forma elegante de llamar repetitivo a un disco es llamarlo continuista. Repetitivo es una palabra que tiene un matiz negativo, pues da la sensación de evocar a alguna experiencia negativa. Sin embargo, continuista es una palabra mucho más optimista. Se suele utilizar mucho en las elecciones, cuando se quiere recalcar una buena gestión. En ninguna reelección veremos a un político decir que promete una legislatura repetitiva, sino que utilizará la bonita palabra de continuista.

Algo de esto han debido de interpretar muchos críticos con respecto al último disco de Fito & Fitipaldis, ‘Antes de que cuente diez’. Para muchos ha sido una gran decepción. En la mayoría de foros, columnas y blogs (incluido este mismo) se hace referencia a ese carácter continuista. Es una forma de quedar bien, de no hacer mucho daño. Aunque hay otros que han ido mucho más allá, criticándolo directamente por la constante repetición de sus canciones.

La verdad es que estas críticas de discos que aparecen por Internet me dan mucho que pensar. Por un lado me gustan, porque pueden ser más auténticas y menos interesadas que muchas de las revistas y prensa especializada. Pero por otro lado, no dejo de pensar en quiénes son (somos) para criticar el trabajo de alguien. Criticar en un blog o en un foro es muy fácil. La mayoría nos escondemos en el anonimato, o en un pseudónimo, y damos rienda suelta a un aparente narcisismo y superioridad moral, a veces, alarmante.

Desconozco hasta qué punto convive la necesidad de querer expresarse hablando de algo a lo que se es aficionado, con las ganas de querer figurar. Muchas veces me sonrojo por la necesidad que tienen algunos de querer 100 visitas más al cabo del día, y de lo que son capaces de ello. Ya sea dejando enlaces del blog en todos los foros habido y por haber, e incluso, en la propia página de Facebook del artista del que se vaya a hablar.

Tampoco voy a rasgarme las vestiduras, ni tirar la piedra escondiendo la mano. Esto de enlazar nuestro blog por todo internet es algo que hemos hecho todos. Sobre todo al principio, cuando no pasan de los dedos de la mano las visitas que recibes al día, aunque tal vez, este comportamiento esté acorde con una sociedad en la que, alguno de sus jóvenes, pasan más horas colgando en el Tuenti fotos en el baño, que en alguna actividad más productiva.

El caso, es que esta ida de pinza sin sentido, viene a que mañana tengo concierto de Fito & Fitipaldis. La verdad es que hasta hace poco más de dos horas, mi máxima preocupación era el ciclón que parece asolar la cornisa cantábrica. Y es que, no sé si será mejor ir en coche o en autobús. Mi mente ha empezado a dibujar un sinfín de situaciones siniestras y del todo disparatadas, relacionadas todas ellas con vientos huracanados y con lo que se ha bautizado con el original nombre de ‘La tormenta perfecta’.

Para intentar parar todos estos pensamientos, rescaté de la estantería ‘Antes de que cuente diez’. Un disco que había pasado entre mis manos con más pena que gloría y que pronto fue destinado a lo que prometía ser un permanente olvido. Y oiga, para mi sorpresa, resulta que no es tan malo. Es cierto que es repetitivo, sí. Es verdad que el saxo parece que vive eternamente en la misma canción. Pero, es que ahora me parece mejor disco que el anterior. Quizás fuimos víctimas de esperar algo distinto. Algo que los pedantes llamamos evolución.

A mí lo de la evolución me hace mucha gracia. Nunca tuve muy claro que significaba. Tengo la sensación que, desde determinados medios, se está encumbrando la evolución como un cambio drástico. Ahora resulta que el mercado está lleno de artistas que evolucionan. Supongo que irá por modas. En la actualidad el cliché de evolución se pone a todos aquellos que de repente, rompen el camino trazado por su carrera, y hacen un disco “maduro”. Más tranquilo y sosegado. Es lo que se lleva.

Creo que si Fito hiciese un disco peor, pero le cambia el ritmo y los instrumentos, y lo hace más tranquilo, habría gente llenándose la boca hablando de una supuesta evolución. Por eso propongo que nos formulemos ahora la pregunta de si Fito ha evolucionado. Mi opinión es que sí, pero se repite. Cómo se come eso. Pues no lo sé. Es un disco mucho más rockero que el anterior. Quizás no tenga canciones más rockeras, pero sí tiene a un Carlos Raya en la guitarra que recuerda (y mucho) a Mark Knopfler. Eso por no hablar del final de ‘Qué necesario es el rock&roll’, el cual no creo que haya ningún grupo de pop-rock español actual que sea capaz de lograr. Por último, en esta revisión del disco, encuentro una de las canciones más arriesgadas en la carrera de Fito: ‘Que me arrastre el viento’. Constituye ésta, una pieza que ha pasado inadvertida para la mayoría de los críticos, pero que supone el acercamiento más claro de Fito a nuevos estilos para él, incluso coqueteando en algunos momentos con el soul. Lástima, sin embargo, que el saxo en algunos instantes haga recordar al resto de canciones. Pero se agradece el intento.

Por lo que si los vientos huracanados me lo permiten, iré al concierto con más ganas de las que al principio tenía. Sé que a las tres escuchas el disco me va a cansar. Pero esto es algo muy normal en la música comercial. La conclusión que me llevo es que Fito es necesario, porque sí, porque Qué necesario es el rock&roll

24 febrero 2010

Pereza decepciona a parte de sus seguidores

Extraño, muy extraño ha sido este último movimiento de Pereza. Habíamos anunciado hace unas semanas el lanzamiento de su nuevo single, siendo la novedad más importante que esta vez era una canción cantada por Rubén Pozo. Pues bien, para el lanzamiento del single, han preferido optar por una nueva versión, distinta a la del disco, en la que a la voz de Rubén se le una la voz de Leiva.

Algunos de sus seguidores entienden que desde la discográfica se vea que la voz de Leiva se ajusta a determinados parámetros comerciales, pero a la vez observan que existe cierto perjuicio hacia Rubén. Que se elimine su voz de su propia canción para el lanzamiento comercial no indica precisamente respeto hacia el artista.

Lo cierto es que este tipo de actitudes no hacen más que desmentir la imagen que desde el dúo se ha intentado vender. Ante las críticas de comercialidad, Pereza lleva unos cuantos años luchando por ganar cierta credibilidad y respeto en determinados ámbitos, pero son en estas ocasiones cuando de verdad se ve la talla del artista.

Tendremos que conocer más detalles sobre el contrato que les une con la discográfica antes de emitir una opinión definitiva, por lo que lo único que nos queda es escuchar este nuevo single. Ahí lo tenéis

16 febrero 2010

Nuevo videoclip de Alex Ferreira

alexferreira

Uno de los discos que más estoy escuchando este mes es ‘Un domingo cualquiera’ de Alex Ferreira. Prometo dedicar un poco más de tiempo y contar las sensaciones que me está transmitiendo, pero puedo adelantar que las primeras impresiones están siendo muy buenas. Por el momento os dejo con su nuevo videoclip: “Rómpase en caso de incendio”


13 febrero 2010

Lo que mató el single, lo revive Spotify

spotify

Al buscar la canción en Spotify, el consumidor se da cuenta de que además del single que escucharon en la radio, también existen discos completos. Y el mayor esfuerzo que tienen que hacer para poder escucharlo, se traduce en un solo click

Desde hace varios años, una parte de la industria musical argumenta que la caída de ventas de discos se debe principalmente a las descargas de internet. En contra de esa postura, siempre he mantenido que internet se ha utilizado como una herramienta, siendo el single la verdadera causa de defunción de la industria discográfica. Esto se debe al funcionamiento de promoción de las últimas décadas, el cual se resume en que la discográfica elige una canción de entre todas las de un disco, y la envía a las emisoras de radio para que sean radiadas.

Los discos se convirtieron en un trámite necesario para lanzar al mercado un single de éxito. La eterna búsqueda del hit. Siendo muchas veces, esa única canción, lo único que sostenía al disco

Esta es la forma habitual que la mayoría del público tiene de obtener información sobre las novedades musicales. El problema está en que, la constante repetición de las mismas canciones, provoca que el oyente termine acostumbrándose y demandando sólo esas mismas. Es frecuente oír a la gente decir que no es capaz de escuchar un disco entero de su grupo favorito. Se aburren, sólo quieren el single que tanto escuchan. Incluso los hay, que van a los conciertos conociendo sólo las canciones que en su día fueron éxitos. Los discos se convirtieron en un trámite necesario para lanzar al mercado un single de éxito. La eterna búsqueda del hit. Siendo muchas veces, esa única canción, lo único que sostenía al disco.

La pregunta que habría que hacerse es cómo podía sostenerse una industria que basaba la promoción de su producto en una o dos canciones. Era un modelo insostenible

El perjuicio para la música era muy claro. Por una parte, el oyente, no tenía interés en escuchar un álbum entero. Por otra parte, el músico, tenía un gran incentivo a buscar un único hit que le permitiese vender. No le merecía la pena esforzarse en tener un gran disco cuando sólo era una canción por lo que se le iba a conocer. Se trataba pues, de una industria cimentada con pies de barro. Una burbuja económica más, que puede ser equiparable a lo que recientemente ha vivido el sector inmobiliario. Los ingredientes eran los mismos: la codicia y la especulación. Basta con cambiar las ciudades vacías creadas artificialmente para tener miles de viviendas, con los discos artificiales creados para tener una canción que pudiese sonar en la radio. El estallido de la burbuja inmobiliaria vino de la mano de los créditos basura y la fatal valoración del riesgo. Para acabar con la industria discográfica tan sólo bastó con la aparición de la herramienta necesaria que permitiese al público acceder al single: internet.

La llegada de internet permitió que el consumidor pudiera disponer de las canciones que sonaban en la radio. Tan sólo había que buscar la canción en un programa de P2P y esperar unos minutos para poder tenerla en su poder. Es por ello, que la mayor parte de los usuarios de este tipo de descargas, se bajan la canción que suena en la radio para después reproducirla en su Ipod o MP4 de forma aleatoria, con otras tantas canciones. Así la mayoría de las descargas lo son de canciones sueltas, y no de álbumes completos. Quién iba a acercarse a una tienda a comprar un disco, pudiendo disponer, mediante internet, de la única canción que en verdad querían.

Sin embargo, ahora, con la aparición de Spotify, parece que este hábito de consumo está empezando a cambiar. Al buscar la canción en Spotify, el consumidor se da cuenta de que además del single que escucharon en la radio, también existen discos completos. Y el mayor esfuerzo que tienen que hacer para poder escucharlo, se traduce en un solo click. Los datos lo corroboran: según el CEO de Spotify, el 30% de las listas de reproducción creadas por los usuarios, son álbumes.

Mediante Spotify está volviendo la costumbre de escuchar discos completos, y no sólo colecciones de singles. Y si además se consigue, que mediante las recomendaciones que aparecen en la parte superior, se pase de escuchar a El Canto del Loco a hacerlo a Pereza, para después pasar a Andrés Calamaro o a Quique González, pues bienvenido sea.

11 febrero 2010

Nuevas fechas de Alfredo González


Ya conocemos nuevas fechas para disfrutar de los directos de Alfredo González. A falta de cerrar algunos bolos, estos son los que están ya con fecha, hora y lugar:

20 de febrero, 19:00, Mieres (Asturias). Auditorio de la Casa de la Cultura.


Gala del Meyor Cantar 2010. Entrada libre hasta completar aforo


25 de febrero, 22:00, Valencia. Sala Matisse (+ Manolo Tarancón + Fabián).
Entrada: 10€


17 de marzo, 22:00, Salamanca. Baden Bar (precio por determinar)


18 de marzo, 22:00, Valladolid. Café Teatro. Entrada: 6€


5 de mayo, 20:00, Oviedo. Centro Cultural Cajastur.
Música del siglo XX. Entrada libre


Aún están por cerrar conciertos para Bilbao, Donosti, Madrid, León o Barcelona. Durante el verano recorrerá diferentes puntos de la geografía asturiana y hará un pequeño cierre de esta gira en Septiembre en Oviedo, justo antes de encerrarse a grabar nuevos temas.

‘Pirata’, nuevo single de Pereza


Contrariamente a lo que viene siendo la tónica habitual de Pereza, el nuevo single está compuesto por Rubén Pozo y no por Leiva. En ‘Pirata’ nos encontraremos la esencia de Dead Flowers de los Rolling mezclado con la onda Wilco. Un avance más en el sonido de Pereza, que también ha sido utilizado por ellos mismos en la magnífica (y mejor) ‘Embustera’ del nuevo último disco de Joaquín Sabina, ‘Vinagre y Rosas’.

Sin embargo, parece que el nivel vocal y lírico de la canción está por debajo del nivel musical. Incluso hay fases, en las que la entonación se acerca más a una pieza de temática infantil, que a lo que supone ser un disco más maduro. Aún así, el gran talento musical de Rubén Pozo consigue mantener salvable la canción. Veremos ahora la aceptación que tiene entre el público.


06 febrero 2010

Quique González se rinde ante Gijón


Un pletórico Quique González, devolvió el cariño del público de Gijón, con un concierto de dos horas y media que contó con la colaboración especial de Cesar Pop

Quique González ya no es aquel tipo que salía al escenario con la mirada cabizbaja y cuyas únicas palabras las hacía entre tartamudeos. Ahora sale con paso firme, mostrándose seguro de sí mismo. Comienza el concierto con los brazos alzados, agradeciendo al público su entusiasmo. Pero, algo debe de quedar de aquel muchacho tímido y huidizo, cuando a la vez que levanta los brazos, aprieta fuertemente los labios acompañándose de un movimiento afirmativo con la cabeza.

Una aparente chulería bien aprendida, aunque quizás demasiado influenciada, de amigos como Johnny Burning o Leiva de Pereza. Donde antes tartamudeaba, ahora suelta largos parlamentos. Sigue atascándose en las frases, buscando la siguiente palabra, pero lo disimula con entonaciones ascendentes y cortos enunciados. Uno no sabe muy bien si está viendo a alguien dispuesto a ofrecer un concierto, o a alguien que desde la barra del bar te invita a una ronda.

Y es que Pedreira, con su ejército de posturas y sobreactuaciones, consigue que en algunos momentos, estés más pendiente de él, que del propio protagonista del concierto.

El personaje sobre el escenario imagino que no tendrá nada que ver con el real Enrique González Morales. No sé si es alguien mejor o peor, pero lo que sí sé es que es alguien distinto. Transmite una seguridad aplastante y da la sensación de que disfruta como nunca sobre el escenario. En esto creo que algo tiene que ver la complicidad que consigue con la banda. Incluso me atrevo a sospechar que, con la vuelta de Javi Pedreira a su lado, se crece todavía más. Por una parte, le ofrece a Quique una energía que complementa bien con la languidez de algunas de sus canciones, y por otra, le permite desviar la atención del público. Y es que Pedreira, con su ejército de posturas y sobreactuaciones, consigue que en algunos momentos, estés más pendiente de él, que del propio protagonista del concierto.

El tema de Javi Pedreira puede dar para largo. Tiene una cosa positiva para triunfar en este mundo: no deja indiferente a nadie. O le odias, o le amas. Personalmente a mí me pone muy nervioso. Creo que su repertorio de posturas y caras orgásmicas encajarían mejor en otro tipo de bandas más dadas a estas sobreactuaciones. Pero no para la imagen que acompaña a Quique.

El problema no es sólo su postureo. Si se le perdona a bandas como a Pereza, se le puede perdonar a cualquiera. El problema es que rara vez acertó con alguna de las notas del disco. De acuerdo que no se puede comparar el nivel de un disco tan cuidado con un directo. Pero da la sensación de Pedreira se empeña en ir por su cuenta, intentando ir más allá de la canción. Tanto ruido y tanto efecto, me muestran que dedica muchas horas a estudiar el instrumento. Pero no consigue aportarme nada más que eso. Di Stéfano solía decir que un portero tiene que parar lo parable, no lo imparable. Lo imparable quizás te sirva para salir bien en las repeticiones o en los resúmenes de los partidos, pero de nada sirve si no eres capaz de parar lo parable. De nada sirve que controles muchos efectos y trucos de la guitarra, si luego no eres capaz de ceñirte a las notas de la canción.

Ya sé que Bob Dylan pocas veces interpreta las canciones como lo son en el disco. Pero aquí no estamos hablando de cambios de interpretaciones. Estamos hablando de que todos los miembros de la banda intentan ajustarse al contenido del disco, siendo el punto exótico la libre interpretación de Pedreira.

Entiendo también que algunos periodistas se queden maravillados ante el talento del guitarrista. Eso es algo lógico cuando estás viendo tal sucesión de gestos en cada canción. Pero para mi gusto se aleja mucho de lo que representan los discos de Quique. Tenía la esperanza de que la experiencia reciente de Pedreira con artistas como Amaia Montero le dotase de cierta profesionalidad. No lo digo en broma. Muchos músicos suelen crecer cuando tienen que colaborar en conciertos o discos que nunca escucharían. Pero me temo que la cosa sigue igual a como estaba hace dos años, aunque quizás con más compenetración con Quique. Tendremos que aceptar a Pedreira como es. A muchos nos costará tiempo, otros ya lo consideraran un genio. Pero no estaría de más que su gran talento y su enorme conocimiento técnico, no se perdiesen entre tanto efecto.

Gijón mostró un enorme cariño hacia Quique. Este respondió con una actuación memorable, cercana a las dos horas y media. Cantando canciones que no estaban incluidas en el set-list

No quiero con esto pertenecer al grupo de gente que acude a los conciertos de Quique a buscar el error. No me gustaría caer en ello, porque realmente fue un gran concierto. Desde el primer minuto, el público que llenó el Teatro Jovellanos de Gijón mostró un enorme cariño hacia Quique. Este respondió con una actuación memorable, cercana a las dos horas y media. Cantando canciones que no estaban incluidas en el set-list como ‘Torres de Manhattan’ y algunas otras a petición del público. El final tuvo dos bises. Uno tradicional y otro después de saludar y habiéndose quitado ya el pinganillo. Este último bis, con ‘Miss Camiseta Mojada’, pilló por sorpresa a los encargados del Teatro, que llegaron a abrir las puertas de acceso para seguidamente volver a cerrarlas. Tal fue la cantidad de canciones tocadas que no estaban previstas, que en la parte final del concierto tuvieron que saltarse algunas que sí creo que lo estaban, como ‘Hotel los Ángeles’.

Quique cada vez canta mejor. Creo que ha dado con el equilibrio perfecto. Aunque hay algunos momentos de canciones rápidas como ‘Suave es la noche’ o ‘Restos de stock’ en las que apenas llega a vocalizar, haciendo inaudible sus palabras. Por otra parte, también sigue teniendo la capacidad para emocionar. Hubo dos canciones en las que me emocioné especialmente. Quizás más por la canción en sí, que por la interpretación del concierto. Fueron ‘Deslumbrando’ y ‘Su día libre’.

Como es costumbre, a muchas de las canciones les cambió la letra. Me llamó la atención en ‘Hasta que todo te encaje’, que fue interpretada ciñéndose a la maqueta y no al disco. Es decir, sustituyendo el “lo empiezas a entender” de la primera estrofa por “me cruzo a Russian Red”. También tuvo Quique la oportunidad de explicar el significado de algunas de las canciones, como en ‘Nadie podrá con nosotros’, que inspirado a raíz de una conversación con una amiga que se dedica a la atención de niños maltratados, compuso una canción recordando a los abusones de los colegios.

Entre las sorpresas de la noche se encontró la colaboración de Cesar Pop, quien aprovechando que se encontraba en su tierra, fue invitado a subir al escenario para interpretar desde el piano ‘Riesgo y Altura’ y ‘Algo me aleja de ti’. Decir que hasta ese instante, Julián Maeso estaba cumpliendo un papel digno desde los teclados. Pero el dominio que demostró Cesar Pop no fue superado en ningún momento del concierto.

La noche del jueves será recordada por Quique como la noche en que se rindió ante Gijón. La noche en que por fin pudo agradecer todo el sentimiento que esta región tiene hacia él, alargando el concierto lo que más que pudo. Y consiguiendo lo más importante, que durante más de dos horas no nos acordemos de nuestras hipotecas, exámenes, trabajos y demás problemas.